03/02/2026
Cuando un árbol de gran porte presenta síntomas de enfermedad o inestabilidad, deja de ser un activo paisajístico para convertirse en un riesgo real. En provincias como Ourense y Lugo, donde la climatología y la proximidad de los árboles a las construcciones son factores comunes, realizar una tala controlada es la única forma de garantizar que el ejemplar no cause daños estructurales en tejados o fachadas. Los árboles en mal estado, debilitados por hongos o pudriciones internas, pierden su capacidad de resistencia mecánica, lo que hace que su tala sea una operación de alta precisión que requiere el uso de técnicas avanzadas de poda en altura llevadas a cabo por profesionales en Galicia.
La ejecución de estos trabajos por un arborista profesional es innegociable. Solo un experto puede realizar una Evaluación de riesgo previa para decidir si es posible salvar el árbol mediante una poda de descarga o si es necesario proceder a su eliminación mediante secciones controladas por cuerdas y poleas. En zonas urbanas o fincas próximas a núcleos de población, la normativa de la Xunta de Galicia establece distancias mínimas de seguridad de 10 metros entre las copas y las edificaciones para prevenir accidentes e incendios. Confiar en manos inexpertas no solo pone en peligro tu propiedad, sino que puede derivar en sanciones administrativas por incumplir las medidas de prevención vigentes
